télétravail confinement

Un día en casa con Back Market

¿Qué tal lleváis lo de no salir de casa? Después de dos semanas podemos decir que hay dos equipos: los que empiezan a acostumbrarse y “ni tan mal” y los que empiezan a verle las orejas al lobo con esto de que se nos alargue la cuarentena hasta el verano como sigamos así.

En fin, compartir batallas sirve para no sentirse tan solos en la desesperación con los niños, en querer matar al vecino o en cobrarse el desorden de nuestros compañeros de piso haciendo donaciones por el balcón a la gente que no pasa por la calle… No desesperemos: os animamos a seguir la rutina ala Back Market. Hay que saber jugar con la mente y hacer que la vida siga por mucho que estemos bajo techo todo el día.

06:45  Suena el despertador

Vaaaale, no. No me tiro el rollo. Puede que mi smartwatch vibre y todo a esa hora, pero la verdad es que nos estamos despertando más bien a las 8… Lo sé, lo suyo es guardar la rutina que teníamos hasta ahora y seguir con los mismos horarios de sueño. Por otro lado, para una cosa buena que tiene esto de estar encerrados, digo yo que rascarle unos minutitos de sueño al día no hacen daño a nadie, ¿no?

08:30 Cafelazo al canto

Esto de que no puedas tomarte un buen desayuno de viernes en la calle o el ir andando al trabajo con ese olor de café y pan tostado tan nuestro… se echa de menos. Bueno, yo sobre todo echo de menos a mi amiga Trini detrás de la barra de mi bar de cabecera. Aunque, por suerte, puedo decir que mi cafetera reacondicionada de casa no tiene nada que envidiarle al expreso de bar. Ojo, Trini, que no me reinvente yo después de esta crisis…

09:00 Culo plano en la oficina

Mi trabajo me ha costado, pero mis compañeras de piso por fin han entendido que mi rincón de trabajo en casa es sagrado estos días. ¿El secreto para mantenerlas a raya? Pues, tengo mi mesa súper ordenadita con mi portátil, ratón, teclado y una pantalla que me permite concentrarme sin verles la cara aunque anden por el salón. Aunque, creo que lo que de verdad funcionó es la barrera anti-disturbios que me he hecho con un rollo de papel higiénico.

12:30 Abuelita check point

Bueno, ni #toiletpaper ni challenge que se precie de instagram: el reto de esta cuarentena, ha sido conseguir que mi abuela haga una videollamada. Que la señora con ochenta y algunos años (tranquila, abuela, que no los aparentas, pero no lo desvelaremos tampoco…), tiene mérito. Total, que tras una hora de instrucciones por teléfono, le ha cogido el tranquillo y ahora hacemos control rutinario en mi recreo de media mañana. La buena mujer hasta se maquilla y peina antes de encender la tablet que le llegó justo a tiempo para no quedarse tan solita estos días.

14:30 Masterchef in-dah-house (tos / estornudo y dab)

Cuando mis compis de piso me propusieron invertir en una Thermomix, la verdad es que les dije que me quedaba mucho para jubilarme aún. Me he comido mis palabras. Bueno, mis palabras y las magdalenas de chocolate, la lasaña, el batido de oreo, la tarta red velvet y menos mal que sólo vamos al súper una vez cada 10 días porque si no de aquí a mayo he explotado. #real

18:30 Se acabó el curro: ¡a sudar!

No sólo de teletrabajo vive el hombre (ni la mujer). Es importante ponerse un horario de trabajo (o de reinventarse, que hay de todo estos días) y cerrar el chiringuito. Que si no, se nos van los días, sin movernos y sin descansar la mente que es necesario. Así que, a esta hora tenemos dos formatos en casa: sudar con la Wii moviendo el esqueleto o sudar (y perder, en mi caso) con la PS4 en la liga del piso.

20:30 Terraceo y caña con los amigos

Nos quejamos a veces, pero ¿os imagináis esto mismo en la era pre-internet? Habríamos sido mucho más productivos, probablemente (punto a favor de la era del pleistoceno). Por otro lado, no habríamos podido hacer los vermús y quedadas de afterwork que se estilan estos días. Da para hartarse del típico amigo plasta hasta por la pantalla del iPhone: comprobado.

22:30 El rey de la casa

Podremos contar que en mi piso, durante esta cuarentena montamos una auténtica sala de cine: palomitas caseras como las de antaño, hechas en la olla (sólo hemos quemado una, de momento…) y el nuevo, que diga, reacondicionado rey de la casa: el proyector que nos permite ver desde los clásicos del cine hasta los vídeos más chorra de youtube a escala 400:1. Ouh yeah. Os dejo, que empieza la peli de hecho.

Si os gusta el plan de supervivencia de Back Market para estos días, aquí encontraréis nuestros ofertones reacondicionados especial cuarentena:

Previous Post Next Post

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.