Salva tu móvil de la arena, el agua y el frío

Prolongar la vida de tu smartphone es casi obligatorio: con los precios que se disparan constantemente, no se puede cambiar de dispositivo cada año. La sofisticación tecnológica cada vez más puntera sale cara: este aparatito es (casi) más frágil que un bebé tortuga saliendo del huevo…  ¿Qué podemos hacer para protegerlo? Hoy te traemos nuestra guía de supervivencia para móviles.

Las rayas no le sientan nada bien a tu móvil

Si llevas tu smartphone al Sáhara (o a la playa, tampoco hay que irse tan lejos…), acuérdate de protegerlo contra la arena. Reutiliza una funda o algo mucho más barato e increíblemente elegante ¡una bolsa de congelados hermética y transparente! Además, puedes seguir haciendo fotos con ella puesta y todo.

Si, (¡oh, tragedia!), el móvil se te cae a la arena o tiene arena en la pantalla, ten cuidado cuando lo limpies. La arena puede dañar los componentes electrónicos y rayar la pantalla. Primero, apaga el smartphone para evitar que se produzcan interferencias eléctricas. Luego, quita los granos soplando con la pajita del mojito o con ese hinchador de colchonetas y flotadores de flamenco que nunca tienes a mano en realidad (siempre hay alguien del grupo que luce pulmones y se presta a hacer el trabajo de hincharlo). Fuera de bromas, no es tan común, pero una aspiradora pequeña de mano de las que se utilizan para limpiar el coche puede ayudarte a quitar los granos más difíciles. Por último, dando unos golpecitos en  la pantalla con un trapo de microfibra sin frotar, puedes retirar también algunos granitos.

¿Cómo salvas un móvil que ha estado a punto de ahogarse?

Lamentablemente, este método milagroso sólo se puede aplicar a los aparatos que permiten quitar la batería.

Retira inmediatamente la batería, la tarjeta SIM y la tarjeta SD. Sécalo al máximo con lo que tengas a mano: la toalla, un papel de cocina, el limpiador de las gafas, bastoncillos de algodón o el caniche si está limpito. Para eliminar por completo la humedad, el mítico truco del arroz no es un mito. Puedes enterrarlo en arroz o en bolsas de Gel de silicio (lo que viene dentro de los bolsos y zapatos para mantenerlos como nuevos). Si lo haces dentro de una bolsa hermética y vacías el aire con cuidado antes de cerrarla, pues mucho mejor. Dos o tres días después, tu móvil nadador debería estar a salvo. Importante: este truco es eficaz con agua, no podemos garantizarte lo mismo para bebidas dulces, lácteas o alcohólicas…que nos conocemos.

¿Por qué a Pingu no le regalaron un móvil por su primera comunión?

A tu smartphone le gusta tan poco como a ti que se le congelen los bajos. Por eso, si vives en uno de esos lugares que se convierten en una postal navideña, con temperaturas negativas o cerca de los 0ºC con frecuencia, debes tener este factor en cuenta. Te juegas la duración de la batería.

Existen fundas que calientan el teléfono, fundas diseñadas contra la nieve, pero lo más barato es guardar el dispositivo cerca del cuerpo, para que pueda mantenerse fácilmente a una temperatura funcional. Si después una larga exposición al frío el nivel de la batería cae drásticamente, apágalo. Una vez apagado o si se ha desconectado él solito, déjalo que vaya recuperando calor tranquilamente, dentro o encima de ti (¡nunca encima de un radiador, ojo!) antes de intentar encenderlo.

Para no tener que sacar el smartphone del bolsillo los días que hace un frío que pela, utilizar un smartwatch para controlarlo y cascos.

Con este kit de primeros auxilios para smartphone ya te puedes ir de Supervivientes con tu móvil, incluso en las condiciones más extremas… ¡sobreviiiiviiiiirááááááááá!.

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