Reacondicionadoooooo

No sólo de croquetas vive el hombre.

Lo sabemos: las croquetas son muy importantes en nuestro país. Tanto que el término “croqueta” ha suscitado debates bastante acalorados que han llegado incluso a la RAE. Y no: la RAE no admite el uso del término “cocreta” para referirse a este manjar de las mejores abuelas.

¿Qué tienen que ver las croquetas con Back Market? os estaréis preguntando. Muy sencillo: Back Market también tiene una palabra en la lista de espera para entrar en la RAE y creemos que el debate debería ser inexistente o claro: el futuro será REACONDICIONADO o no será.

 

Señores de la RAE, un poquito de por favor.

Ya no es por los que sufrimos cada vez que el Word nos marca en rojo la palabra “reacondicionado” porque no la reconoce en su diccionario oficial de español, ni por los que ven cómo el traductor hiperventila al enfrentarse a su equivalente en inglés “refurbished” o los que aún piensan que el reacondicionado se vende en el pasillo de baño e higiene del super mercado… Es porque pensamos que las palabras recogidas en un diccionario son muy representativas de la cultura de un país.

Si nos ponemos repelentes, ya lo decía Wittgenstein “Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo”. ¿Cómo vamos a construir una sociedad concienciada con las nuevas formas de consumir tecnología sin la palabra “reacondicionado”? Es difícil crear una alternativa real a los productos nuevos si no tenemos ni siquiera un nombre oficializado para que todo el mundo pueda utilizar…

Acondicionador una vez a la semana.
Reacondicionado, todos los días.

El champú lo utilizas todas las semanas (algunos cada vez menos después de los experimentos durante el confinamiento). El acondicionador, depende: hay grandes defensores que lo recomiendan después de cada lavado. El reacondicionado, lo usas casi cada hora si hablamos de tu Samsung Galaxy, de tu portátil de trabajo, de tus AirPods Pro o del asistente Alexa en casa.

Los precios de los productos reacondicionados son hasta un 70% más baratos que los productos nuevos, pero no es su única ventaja. A diferencia de la segunda mano, estos reacondicionados vienen con las mismas garantías y seguridad que los productos nuevos: 2 años de garantía, 30 días de prueba, pago a plazos disponible, atención al cliente… y la tranquilidad de que todos los productos pasan rigurosos controles de calidad cuando se renuevan en talleres profesionales por expertos.

No esperes más y ¡pásate al reacondicionado! (tú también, señor de la RAE).

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