Cómo ser ecológicos en el mundo digital

Smartphones y portátiles nos acompañan durante todo el día, pero tendemos a olvidar que el alcance que tienen va más allá de lo físico. El impacto ecológico de su uso también depende de nuestros hábitos en internet. Sin embargo, es difícil darse cuenta de ello: hablamos de algo inmaterial, por lo que parece no tener consecuencias en la vida real. No obstante, nuestras acciones en Internet tienen un coste y nuestros gestos digitales tienen su peso ecológicamente hablando. Dicho esto, ¿cómo debemos actuar en la web para ser más respetuosos?

Podemos empezar con un dato objetivo: según la Agencia de Medioambiente y Control de la Energía Francesa (ADEME), el 47 % de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la tecnología digital se deben a los equipos de los consumidores (el uso de nuestros ordenadores, teléfonos y tabletas). Esto significa que podemos actuar sobre casi el 50 % de la contaminación digital con gestos sencillos. 

Toma medidas en lo material

1. Combate la obsolescencia programada

Primer paso: cuidar tu teléfono y tu ordenador para prolongar su vida útil es, sin duda, la mejor manera de reducir tu huella ecológica digital. Respetando algunos hábitos sencillos pero eficaces, puedes hacer que tu teléfono dure hasta 5 años y, tu ordenador, 7 años, lo cual ya reduce el impacto considerablemente. Si es verdad que ha llegado el momento y realmente necesitas cambiar tu dispositivo, puedes optar por opciones menos dañinas para el medio como el reacondicionado (reacondicionado es el futuro… y lo sabes 😊). 

2. Reciclar los residuos electrónicos

Vale, ¿has seguido nuestro primer consejo al pie de la letra y llevas 15 años sin cambiar de teléfono? Tal vez sea hora de revender tu antiguo modelo para darle una segunda vida y optar por uno “nuevo” que ya haya sido reacondicionado. Así saldrás del ciclo de producción infernal (extracción de materias primas, fabricación del producto, transporte, eliminación, etc.) reduciendo en un 80 % el impacto ecológico de tus dispositivos.

3. Desconecta los dispositivos y cargadores

¿Ya se ha cargado el smartphone o el portátil? Perfecto, pues ya puedes desenchufarlo del cargador y retirar éste de la toma de corriente. Haz lo mismo con el «router» de Internet o con el TDT. Así ahorrarás entre 65 y 130 kWh de energía, entre 8 y 16 euros de la factura de la luz y entre 650 y 1300 litros de agua al año (¡ojo al dato!). Y cuando no los estés utilizando, no te olvides de poner tus dispositivos en estado de suspensión.

Toma medidas en lo inmaterial

Cuidar del móvil, del portátil o la tableta hasta que toque cambiar y gestionar el mejor final para éstos, es ya un avance. Sin embargo, desde Back Market creemos que se puede hacer mucho más.

1. Minimiza el uso de la nube y los centros de datos

Mientras que el 47 % de las emisiones de GEI dependen de los equipos de los consumidores, el 25 % depende de los omnipresentes centros de datos (¡una cuarta parte de las emisiones!). Evita utilizar el almacenamiento online cuando sea posible (es hora de desempolvar los míticos pen drives USB y los discos duros externos), ordena y borra tus correos electrónicos con regularidad, limitando también el número de archivos adjuntos y de personas en copia.

Sabemos que es imposible deshacerse totalmente de los centros de datos, pero puedes optar por la mensajería alternativa (como Greenshif).

2. Cuidado con el buscador

En vez de buscar en Google, puedes acceder a una web desde tus favoritos o escribiendo directamente la URL y dividir así tus emisiones de GEI por 4. Cuando no te quede otra, opta por motores de búsqueda ecológicos como Qwant o Ecosia.

El streaming no es muy “eco” que digamos

Bueno, las malas noticias las dejamos para el final: ver vídeos en «streaming» es tan contaminante como fabricar un DVD. Si encima piensas en la cantidad de series y vídeos que vemos, por no hablar de las que nos tragamos varias veces… Los números suben y suben. Lo mismo pasa con la música. ¿Solución? Pues que las tiendas de discos y películas puede que sean no sólo vintage sino también “BIO”.

Esperamos que con estos consejos relativamente fáciles de poner en práctica, podrás reducir considerablemente tu huella ecológica en internet.

¡Visita nuestra web y pásate al reacondicionado!

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